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miércoles, 5 de diciembre de 2012

En perspectiva



Hoy quiero hacer otro tipo de entrada.
Porque a pesar de esta energía que os queremos transmitir constantemente, tampoco os podemos contar milongas: los papis y mamis de niños como estos no somos tan heroicos como podamos parecer.
Recordad que los campeones son ellos, nosotros somos muy pero que muy humanos, y tenemos nuestras cosas.
El sufrimiento que hemos padecido lo hemos somatizado de diversas formas, como hemos podido o como nos han dejado.
Seguro que muchos tienen sus tics. Se lavarán las manos continuamente. O no podrán evitar mirar de reojo a un niño que tose cerca.
Algunos habrán tenido que ir al psicólogo. Otros se habrán separado. O habrán tenido que dejar sus trabajos, por activa o por pasiva.
O se habrán vuelto extremadamente sinceros.
Habrá quien le haya cogido el gustillo a esto de expiar sus penas en un blog y liberarse en el ciberespacio (¿os suena?), y quien tenga "cagarrinas" cada vez que pise un hospital.
Puede que muchos hayan tomado decisiones duras y difíciles pero necesarias. O hayan sufrido el abandono de algunos en quienes confiaban ciegamente.
La vida es dura, y en algunos casos más que en otros.
Pero ser papás de un fuera de serie, de una personita única y especial, hace que todo, absolutamente TODO, cobre sentido. Y ésa es la perspectiva que hay que tener.

miércoles, 6 de junio de 2012

Otras maratones menos conocidas

Por ejemplo la de mamá, que cada día corre que vuela con su bólido rojo de vuelta del trabajo, pensando sólo en la carita sonriente de Nicolás y en sus frasecillas de lengua de trapo.

Y un ritual que se repite siempre que papá está de viaje y que suele ser dos de cada cuatro semanas, y que es el de llegar chirriando rueda a eso de las 8 de la noche pasadas, aparcar y salir pitando a casa de los padres de papá que van a buscar al peque al cole si están por aquí, recogerle, ir a comprar el pan y las cuatro cosas imprescindibles que falten, bañarle, poner en marcha la cena mientras le embadurno de cremas y demás potingues al más puro estilo spa, colocarle el pijama y finalmente darle la cena mientras vemos Bob Esponja.

Y finalmente, a eso de las 10 de la noche (pasadas), consigo lavarle los dientes y acostarle y, si queda una pizca de energía: malcenar sola viendo alguna peli del plus. Con suerte es posible que me quede media horita libre para leer, navegar o incluso trabajar si toca.
La noche luego transcurre rápido, Nicolás mediante (que no sueñe, que no me llame pidiendo agua o cacota, etc etc).
Y aún así: benditas noches y bendita rutina diaria.

Buenas noches!


lunes, 30 de enero de 2012

Humor amarillo

Hoy mamá ha dejado su clase de chino. Yo no sé qué es el chino exactamente sólo sé que mamá dice que Kai Lan del Reino Medio lo habla.
Kai Lan es una niña que vive con su abuelo Ye-ye y tiene de amigos a un montón de animales graciosos y de colorines y que siempre dice Nihao!
El caso es que mamá llevaba desde verano con el chino ése e incluso se llevó sus papeles con garabatos a Soria, y los sacaba antes de cenar, cuando hacían el vermut junto a la chimenea con otros padres y yo jugaba con otros niños. Un día Assen que era un niño muy hablador de San Sebastián, le preguntó a mamá que si eran suyos los papeles de chino, y mamá le respondió muy seria que no, que eran míos, y todo el mundo se rió y yo todavía no le encuentro la gracia.
Poco chino estudió o eso dice ella.
Y ahora que han pasado las Navidades y han vuelto a clase, dice que se le ha olvidado todo.
Creo que le da pena. Lo que no sé es cuándo sacaba tiempo mamá para hacer eso del chino si se va a trabajar cuando yo aún no me he despertado y a veces vuelve tan tarde que ya ha empezado Bob Esponja!
Yo lo que creo es que mamá cambia el chino por venir más pronto a casa.  Wǒ ài nǐ !!