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martes, 12 de marzo de 2013

Nadie dijo que fuera fácil

El 15 de enero de 2010 salíamos de Sant Pau con un alta provisional y con el mandato de continuar el aislamiento en casa.
Pasábamos de una habitación 2x2 y un entorno duro pero programado, a un entorno conocido, algo más amplio, pero bastante más hostil.
Adonde íbamos no nos esperaba nadie.

Papá tenía que seguir con el trabajo, y yo tenía que arreglármelas para convertir una casa inhóspita en un bonito mundo para un recién llegado. Cada dos días mis padres cogían el tren y se plantaban en casa con tuppers: se lavaban, se ponían las mascarillas y nos hacían compañía a Nicolás y a mí.
Con el tiempo la vida fue normalizándose.
Ese verano ya pudimos ir a la playa con él y al pueblo, aunque seguía sin poder estar con otros niños.
Y un año más tarde, en el verano del 2011, nos dieron por fin la gran noticia: el aislamiento había concluido.
Ese mismo septiembre empezó el cole, sin gammas, sin medicinas, sin vergüenza y con muchas ganas.

Es único. Nuestro hijo no sólo ha sabido encarar un aislamiento así con paciencia y sin perder la ilusión y su sonrisa de niño, sino que nos ha enseñado a convertir la decepción en aprendizaje.

Se nos han cerrado algunas puertas. Al final resultó que tampoco es que llevaran a ningún lado.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Re-visionándolo todo

Hace justo una semana fuimos con Nicolás a pasar revista.
De momento seguimos yendo cada 2/3 meses para que la Doctora pueda ir viendo la evolución de sus linfocitos y de las inmunoglobulinas que ya produce por sí mismo desde hace un año.
Es importante que produzca niveles "normales" sobre todo porque va al cole y allí los virus van que vuelan de niño a niño.
La prueba de fuego fue el año pasado en la guardería. Qué mal lo pasamos al principio sobre todo. Yo creo que veía microbios por todos lados, con la misma cara de los de "Erase una vez la vida". Además coincidió que, también en septiembre, la Doctora tomó la decisión de quitarnos las gammas inyectables, con lo que Nicolás empezó la guarde a pelo: sin gammas y sin vacunas.
Pero el curso pasó sin mayor contratiempo que un par de otitis y una bronquitis (que es a lo que antes llamábamos "tos perruna").
Y este año, que ya va al cole de mayores y que está a puntito de acabar el calendario vacunal, esperemos que sea al menos tan bueno como el anterior.
Y la Doctora encantada de verle y nosotros de verla a ella. Y a Mariona. A Isabel. A Gemma. Con ellas vivimos parte del encierro y ahora es bonito conocerlas en libertad.

sábado, 24 de noviembre de 2012

De nuevo con vosotros

La verdad es que Nicolás y yo llevábamos unos meses sin escribir en el blog. Yo creo que la última vez fue en junio, el 23 de junio, precisamente el día que hicimos la actividad con la Fundación Carreras de ir repartiendo folletos con nuestras fotos para incentivar la donación de médula, y pudimos reencontrarnos con viejos amigos como Cassià y sus papás, o Alex y Brenda de la Fundación, y de paso hacer otros nuevos como Manel.

Cinco meses después igual ya es hora de retomar el blog, al fin y al cabo es nuestro pequeño foro, nuestra manera de haceros llegar nuestro día a día y de no olvidar, de ninguna manera, lo que vivimos hace tres años y que nos cambió la vida.

Para resumir un poco estos meses: el verano fue genial, tranquilo, en el pueblo de mis padres, rodeados de amigos, y que si bici, que si charangas y bailes hasta las tantas, que si columpios, que si excursiones, que si fiestas de cumpleaños, que si perros, que si gatos, que si fósiles y dinosaurios, vamos, lo habitual. Luego nos mudamos a la gran ciudad y Nicolás cambió de cole, y como no es sociable ni nada tardó 0 en acostumbrarse a sus nuevos compañeros de P3. Ahora es como si siempre hubiéramos estado aquí.

Pues ya os he puesto al corriente, así que a partir de ahora espero rascar un poquito de tiempo al final de cada día para contaros las aventuras diarias de este pequeño gran héroe, siempre alegre, siempre feliz: nuestro Nicolás, que es un poco vuestro también.

Hasta pronto!